Un equipo de científicos británicos ha dado un paso gigante hacia el futuro de la conectividad al presentar un sistema inalámbrico óptico a escala de chip capaz de transmitir datos a 362,7 gigabits por segundo (Gbps).
Esta velocidad supera por mucho la capacidad del Wi-Fi convencional que utilizamos en nuestros hogares y oficinas.
Luz en vez de radiofrecuencia
A diferencia de los enrutadores actuales que usan ondas de radio, esta tecnología —publicada en la revista Advanced Photonics Nexus— utiliza haces de luz para mover la información.
Esta transición permite:
- Cero interferencias: La luz no compite con otras señales de radio.
- Mayor densidad: Ideal para lugares saturados como oficinas o espacios públicos.
- Ahorro energético: Consume apenas 1,4 nanojulios por bit, la mitad que el Wi-Fi tradicional.
¿Cómo funciona?
El sistema utiliza una matriz de diminutos láseres (VCSEL) que emiten múltiples señales en paralelo. En las pruebas, 21 láseres trabajaron simultáneamente para alcanzar el récord de velocidad, demostrando que es posible gestionar conexiones estables para múltiples usuarios en un mismo espacio mediante un sistema inteligente de microlentes.
Adiós a la saturación! Nueva tecnología de luz transmite datos a 362 Gbps
La creciente demanda de streaming y videollamadas ha puesto al Wi-Fi al límite. Sin embargo, la solución podría estar en la luz.
Lo que debe saber sobre este avance:
- Velocidad extrema: Lograron 362,7 Gbps (mucho más rápido que la fibra óptica comercial más veloz).
- Eficiencia tica: Al consumir menos energía, es una tecnología más sostenible para el medio ambiente.
- Precisión: El sistema dirige la señal exactamente hacia donde está el usuario, evitando que la conexión se pierda o se degrade por obstáculos.
No buscan eliminar el Wi-Fi, sino trabajar en conjunto para liberar las redes saturadas.
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