La inteligencia ucraniana aseguró que Rusia proporcionó a Irán una lista detallada de 55 objetivos de infraestructura energética crítica en Israel, según información citada por The Jerusalem Post a partir de una fuente cercana a Kiev.
El informe apunta a una profundización de la cooperación militar y de inteligencia entre Moscú y Teherán, y advierte que los datos permitirían a Irán ejecutar ataques con misiles de precisión contra la red energética israelí.
De acuerdo con los hallazgos, los objetivos están clasificados en tres niveles según su importancia estratégica. En el primer nivel figuran instalaciones críticas cuya destrucción podría colapsar el sistema energético nacional, entre ellas la central eléctrica Orot Rabin.
El segundo nivel incluye grandes centros energéticos urbanos e industriales, principalmente ubicados en el centro del país, que abastecen a amplias zonas pobladas. En el tercer nivel aparecen infraestructuras locales, como subestaciones regionales y plantas de menor escala.
Según la evaluación atribuida a la inteligencia rusa, Israel presenta una vulnerabilidad particular por el carácter aislado de su red eléctrica. Al no estar conectada a sistemas de países vecinos, un daño significativo en puntos clave podría provocar un colapso energético prolongado, con apagones masivos y fallas técnicas difíciles de revertir.
En este contexto, el presidente de Ucrania, Volodymyr Zelensky, advirtió sobre el fortalecimiento de la alianza entre Rusia e Irán. “Los rusos también los ayudaron, así como los iraníes ayudaron a Rusia al comienzo de la guerra”, afirmó en una entrevista reciente.
Zelensky sostuvo que la experiencia militar adquirida por Rusia en Ucrania está siendo trasladada a otros escenarios, incluido Medio Oriente, y aseguró que Moscú comenzó a suministrar a Irán drones tipo Shahed fabricados en territorio ruso.
Además, afirmó que se detectaron componentes rusos en drones derribados recientemente en la región, lo que —según dijo— evidencia el nivel de cooperación tecnológica entre ambos países.
Fuentes ucranianas consideran que el objetivo de esta colaboración es doble: fortalecer a su principal aliado en Medio Oriente y generar una nueva crisis que desvíe la atención y los recursos internacionales de la guerra en Ucrania.
Desde Moscú, sin embargo, rechazaron las acusaciones. El embajador ruso en Israel, Anatoly Viktorov, aseguró que Rusia mantiene canales de diálogo con Israel sobre temas de seguridad, pero negó que su país esté proporcionando inteligencia a Irán.
“Representantes del liderazgo político ruso han rechazado repetidamente las acusaciones de que proporcionamos datos de inteligencia a Irán”, afirmó.
Las denuncias surgen en un contexto de creciente tensión regional y de alineamientos geopolíticos cada vez más marcados en torno al conflicto entre Israel e Irán.
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